
Viajar, recorrer el perfil de tu espalda con tus dedos. Transitar las entrañas de tus sentimientos con nuestra mirada, sumergirme en tus rincones para empaparme, ahogarme, perderme entre el laberinto de tus emociones. Quiero explorar nuevos mundos contigo, llegar a los mas profundo de lo desconocido y confundirnos entre la oscuridad de la incertidumbre, alzando la indecisión como bandera. Quiero dibujar nuevos horizontes con los extremos de nuestras sonrisas, que la felicidad que irradien nuestros pasos marquen cada día al levantarnos el inicio de una nueva era, de un nuevo mundo. Acostarnos bajo un manto de estrellas que hasta bajo las nubes brillen para alumbrar nuestro camino, en la alegría, en la tristeza y desesperanza, en el desasosiego, en la inquietud...Deseo derretir el silencio que nos rodea, que se establezca una corriente eléctrica de palabras mudas entre nuestras dilatadas pupilas.
Podríamos querernos y amarnos hasta el infinito, cruzar la raya de lo imaginable y después de demostrarle al mundo entero que nadie nace para caer en el olvido, desaparecer, esfumarse. Podría, querría, intentaría formar un solo universo de los nuestros, pero para eso deberías dejarme romper el muro que nos separa, romper el hielo. No puedo escribir el final de esta historia, yo tengo la pluma, el libro, e incluso una lámpara alumbra el espacio donde espero que decidas traer tu tintero, y firmar el fin de una historia, una historia interminable, donde los puntos suspensivos, nos harán viajar hasta el abismo más profundo y lejano del infinito.
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