Todos tenemos en nuestro interior un poco de oscuridad, mezquindad, crueldad y cinismo que pugna por salir en todo momento. Algunos aprovechan para cebarse con sus más allegados, otros alcanzan sus metas alzándose sobre cualquier otro que las comparta, hay quienes cargan su amargura sobre hombros ajenos y también quienes apuntan con la flecha de su maldad a todo aquel que osa enfrentarse a él. Pero algunos, movidos por algún atisbo de bondad y por la poca educación que podamos haber recibido de esta pútrida y corrupta sociedad, descargamos nuestros pesares en palabras, en ciudades literarias, en mundos ficticios de prosa y verso en los cuales, sólo el ignorante, corre el peligro de perderse.

martes, 16 de marzo de 2010

Historias

Un monton de historias vacías, cheas de palabras que forman frases sen acabar, sen sentido, baleiras como as ponlas dun carballo en inverno. Historias sen terminar que non alcanzan a encher os silencios, historias de ninguén, que falan de todo e non contan nada.

1 comentario:

  1. Desconcertados estamos cando temos dubidas, historias sen acabar inventamos para poder sentirse ben un. Por certo, grazas pola música que tes posta. Moitas veces metome nesta páxina so para escoitar.
    Un saudo.

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