
Unos tacones resuenan por el oscuro pasillo de la casa. Ella abre la puerta de su habitación dudosamente. Se pinta los labios, sombra de ojos , rímel, polvos para disimular las marcas que acusan su recientemente abandonada juventud. Puta .Esa es la palabra que le viene a la mente. Puta...se siente terriblemente puta, prostituir sus emociones y pensamientos es algo de lo mas indigno y repugnante, piensa a menudo, pero la hipocresía de la sociedad y el poder del dinero hacen que el sufrimiento de la mala conciencia se ahogue entre billetes de 500€. Las gafas de sol ocultan unos ojos azules entrecerrados e irritados por el exceso de flash. Un hombre elegantemente vestido le abre la puerta del lujoso rascacielos de azulado cristal mientras ella baja del coche con su smoking de apariencia. Mientras el ascensor sube a las planta decimotercera se para a pensar en qué responderá a las preguntas que vallan a hacerle. Demasiado complicado para pensar en tan pocos segundos. Cuando sale del ascensor unos ojos verdes rodeados de una sombra de ojos negra se clavan en ella, creándole una sensación de insignificancia ante aquella mujer de aspecto impecable y físico despampanante. La batalla de preguntas comienza, las dos mujeres se sientan frente a frente, declarándose la guerra silenciosamente, dispuesta a macharse mutuamente al más mínimo error. Están solas pero mucha gente las está viendo, observando juzgando, y poco les importa. Con el transcurso del tiempo, se ensalza e indignada, cuando la mala conciencia, cuando el grado de prostitución de su inteligencia pasa por encima de la cantidad de dinero recibida y aprovechando el error de su oponente contesta abriendo sus ojos azules en señal de prepotencia:
-He venido aquí a hablar de mi libro-
¡¡MARAVILLOSO HADRI!! :)
ResponderEliminarEres tremendo ^___^
Nos vemos mañana, me despeinarás como siempre, ¿no? ;)
Un besazo!
(y sí, es autobiográfico, ¿cómo lo sabías? :D)