Todos tenemos en nuestro interior un poco de oscuridad, mezquindad, crueldad y cinismo que pugna por salir en todo momento. Algunos aprovechan para cebarse con sus más allegados, otros alcanzan sus metas alzándose sobre cualquier otro que las comparta, hay quienes cargan su amargura sobre hombros ajenos y también quienes apuntan con la flecha de su maldad a todo aquel que osa enfrentarse a él. Pero algunos, movidos por algún atisbo de bondad y por la poca educación que podamos haber recibido de esta pútrida y corrupta sociedad, descargamos nuestros pesares en palabras, en ciudades literarias, en mundos ficticios de prosa y verso en los cuales, sólo el ignorante, corre el peligro de perderse.

viernes, 25 de septiembre de 2009

¡Nunca!


Me gustaría poder escuchar las palabras que suenan a mi alrededor,me gustaría tomar aire sin dolerme,quiero dejar de ver el mundo detrás de las lágrimas que se acumulan en mis ojos.Quisiera escuchar pero estoy sordo,sordo de tanto oir gritar estupideces,¿Para que quiero oídos, si no voi a escuchar nada que merezca la pena?¿Qué me pierdo?.Mis pulmones se necrosan,respirar odio e indiferencia es muy malo para la salud.¿Para que quiero ver el mundo claramente?Si lo que vea será más doloroso que lo que ya siento.No oigo nada,se que me gritan,que me dicen que no puedo evitarlo por mucho mas tiempo,pero yo se que se equivocan,soy sordo y es algo que no tiene remedio,al fin y al cabo ¿Quien es mas sordo?¿El que no escucha,o el que no quiere escuchar?Yo no quiero hacerlo,y por mucho que me griten,se que no entenderé las palabras,y aquellas que quizás escuche,solo esas dos palabras que pueden tenderte mi corazón en un puño,esas dos palabras que hacen crecer mi sonrisa,y aceleran mi pulso,incluso me atrevería a decir,que crean un leve rubor en mis mejillas,confundiéndose con los granos(producto de una plena adelescencia).Solo esas dos palabras puedo,quiero,deseo escuchar,pero es una ilusión,es un delirio.Nunca me dirás te quiero

No hay comentarios:

Publicar un comentario