Todos tenemos en nuestro interior un poco de oscuridad, mezquindad, crueldad y cinismo que pugna por salir en todo momento. Algunos aprovechan para cebarse con sus más allegados, otros alcanzan sus metas alzándose sobre cualquier otro que las comparta, hay quienes cargan su amargura sobre hombros ajenos y también quienes apuntan con la flecha de su maldad a todo aquel que osa enfrentarse a él. Pero algunos, movidos por algún atisbo de bondad y por la poca educación que podamos haber recibido de esta pútrida y corrupta sociedad, descargamos nuestros pesares en palabras, en ciudades literarias, en mundos ficticios de prosa y verso en los cuales, sólo el ignorante, corre el peligro de perderse.

viernes, 15 de enero de 2010

Tú


Me rompen el corazón sus insultos. Las palabras son veneno, veneno que reabre en mí las heridas , que hunden su dedo en las yagas. Han destrozado mi inocencia a gritos, y los reflejos puros de mi antigua esencia, se han convertido en pedazos de un espejo roto.Son mis sollozos, las lágrimas del mundo, que claman a gritos un poco de paz, en este hoyo tan profundo. El vértigo invade mis oídos, y el suelo se desvanece bajo mis pies, empujando con su pétrea y fría mano, mi ser hacia un eterno abismo, donde la luz, siempre presente, quedará mas lejos de mi alcance. Me queda tu mirada, y tus besos, pues los suyos me han sido arrebatados, me quedan tus momentos y tus sonrisas, porque contigo, este mundo tan grande, se vuelve mas pequeño.

2 comentarios: