Todos tenemos en nuestro interior un poco de oscuridad, mezquindad, crueldad y cinismo que pugna por salir en todo momento. Algunos aprovechan para cebarse con sus más allegados, otros alcanzan sus metas alzándose sobre cualquier otro que las comparta, hay quienes cargan su amargura sobre hombros ajenos y también quienes apuntan con la flecha de su maldad a todo aquel que osa enfrentarse a él. Pero algunos, movidos por algún atisbo de bondad y por la poca educación que podamos haber recibido de esta pútrida y corrupta sociedad, descargamos nuestros pesares en palabras, en ciudades literarias, en mundos ficticios de prosa y verso en los cuales, sólo el ignorante, corre el peligro de perderse.

jueves, 28 de enero de 2010

Silencio

Hoy es más grande el peso de la conciencia que el de las palabras,más grande la verguenza que las ganas de gritar, pero tengo que callarme.No hay aire que respirar.Solo queda el silencio.

1 comentario:

  1. Grita y rompe el silencio... que desquebrajando la ausencia de voz, consigues callar la conciencia.

    Saludos.

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