
No abandona si no crece, la esperanza,
o alimento de los débiles, la llama
que arde sin censura en el corazón
de los melancolicos que extrañan
Componen versos las hazañas
de una triste vida, dedicada a no hacer nada
que donde los sueños cuestan dinero
las alegrías hullen en manada
Muerte de atrevidos soñadores
que levantaron armas contra ferrea dictadura,
Donde mentes planas, cerradas y oscuras
dictaban ley sin escritura.
Su única arma, la valentía
por escudo el corage,
derroto la libertad de muchos
la locura de un personaje.
No hay comentarios:
Publicar un comentario