La rutina es complicada, todo consiste en ocultar toda esa añoranza, esa morriña, ese deseo, ese dolor bajo una cortina de perfecta habilidad, hipocresía, felicidad, todo es suficiente en este mundo déspota, solo es necesaria apariencia, estancia, credibilidad. Tus sentimientos están prohibidos, tu día día se amontona en la lista de errores que jamás podrás solucionar.
No vas a cambiar, quizás deberías asumirlo, por mucho que luches contra ti mismo, por mucho que te destruyas por dentro, jamás conseguirás construir una nueva vida sobre la nada. Mientes pero no engañas, lo intentas pero no ocultas, tu corazón es un libro abierto, un lago cristalino, eres el reflejo de la bajeza y la pasión, del remordimiento y la sin razón.
Deja las cadenas que te atan a tu no-identidad, deshazte de falsos preceptos, concepciones, conceptos. Asume que el mundo no se equivoca dos veces, y el primer error fue obligarte a callar. Elimina esa presión, esa niebla, esa confusión, porque aunque que creas olvidarlo, llegarán recuerdos del pasado que nublen tu presente, y te transporten de vuelta al tiempo en el que una sola sonrisa podía desequilibrar todo tu mundo, en el que una sola caricia podía hacerte sentir extraño en tu propia casa, en la que las paredes de ésta solo eran una cárcel, cada palabra un martirio. Volverás a lo que eres en realidad. Quieras o no, eso te acompañará siempre.

Maravillosos escritorios ! Recién he comenzado a usar blog y sería para mi un honor que compartieras mi pasión por las letras. Saludos.
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