Todos tenemos en nuestro interior un poco de oscuridad, mezquindad, crueldad y cinismo que pugna por salir en todo momento. Algunos aprovechan para cebarse con sus más allegados, otros alcanzan sus metas alzándose sobre cualquier otro que las comparta, hay quienes cargan su amargura sobre hombros ajenos y también quienes apuntan con la flecha de su maldad a todo aquel que osa enfrentarse a él. Pero algunos, movidos por algún atisbo de bondad y por la poca educación que podamos haber recibido de esta pútrida y corrupta sociedad, descargamos nuestros pesares en palabras, en ciudades literarias, en mundos ficticios de prosa y verso en los cuales, sólo el ignorante, corre el peligro de perderse.

domingo, 7 de febrero de 2010

Lejos


Esperarte, esconderse, retorcerse, encogerse, crecerse, avergonzarse, para de nuevo volver a entrar en el ciclo repetitivo del círculo vicioso. Desear más lo prohibido que lo poseído, tomando lo imaginado por pasado, y lo pasado por posible.Desgarrarse, decidirse, maldecirse, odiarse, lamentarse, superarse, recaer.


Dame el corazón prohibido,
trarme al mundo tu sonrisa,
que me devuelva a la vida,
que todo gira muy deprisa.

Dame el amor olvidado,
dame los besos robados,
devuélveme las notas calladas
por ojos embusteros.

Dame un beso que me haga olvidar
que este mundo es muy extraño,
que el tiempo vuela de mis manos
que aunque estés aquí, yo te siento lejano.

Dame el aire que respiro
dame el futuro que no tengo,
dame un pasado que recordar
que no sea el presente que ahora, vivo.

Dame una imagen que olvidar
un mundo que añorar, querer, extrañar
dame un sueño que anhelar
que me dé luz entre tanta oscuridad.

Dame todo lo que no tengo,
dame primavera. otoño e invierno
dame alegría, sonrisas y besos,
que cuanto mas cercas estás,
yo te siento más lejos.

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