Todos tenemos en nuestro interior un poco de oscuridad, mezquindad, crueldad y cinismo que pugna por salir en todo momento. Algunos aprovechan para cebarse con sus más allegados, otros alcanzan sus metas alzándose sobre cualquier otro que las comparta, hay quienes cargan su amargura sobre hombros ajenos y también quienes apuntan con la flecha de su maldad a todo aquel que osa enfrentarse a él. Pero algunos, movidos por algún atisbo de bondad y por la poca educación que podamos haber recibido de esta pútrida y corrupta sociedad, descargamos nuestros pesares en palabras, en ciudades literarias, en mundos ficticios de prosa y verso en los cuales, sólo el ignorante, corre el peligro de perderse.

sábado, 26 de marzo de 2011

Colores.



Rojo.Azul.Amarillo.Verde.Violeta.Gris.Rosa.Naranja.Blanco.Negro.Negro.
Blanco.Negro.

Cada día amanece diferente, cada día es un nuevo reto, una nueva oportunidad. Cada mañana nos levantamos más cerca del éxito, más próximos al fracaso. La amalgama de colores que conforma nuestra vida no es más que la antesala de un teatro, el prefacio de una novela, el primer verso de una poesía. Nada empieza de la misma forma, y hechizados por un mismo destino, todo tiene un mismo fin. El epílogo de nuestras vidas está escrito en soledad, entre memorias y hojas de papel quebradizo que no nos atreveremos a pasar por miedo a descubrir un pasado tan turbio y oscuro como la noche.
Cada nueva esperanza se convierte en una nueva decepción. Cada reto y cada camino en un callejón sin salida. Atrapados en el túnel del destino, solo queda el color que dejan nuestros recuerdos:
Una sonrisa cuando más lo necesitas.Amarillo.
Un beso para romper el silencio.Rojo.
Una caricia que haga temblar el rincón las inesperado de tu cuerpo.Naranja.
Una mirada que exprese en un segundo años de amor y de amistad.Azul.
Un abrazo que atrape entre dos cuerpos la alegría que parece más que dispuesta a fugarse.Violeta.
Una despedida que marque un antes y un después en la búsqueda del sentido de la vida.Verde.
Un amor tan apasionado como doloroso.Rosa.
Pero el tiempo corre, fluye en nuestras venas como el aire atraviesa nuestros pulmones en cada segundo, y toda la rabia contenida se derrama fuera de nuestro vaso interior. El reloj no perdona y el verde,el violeta, el amarillo, el naranja, el azul y el rojo se marchan, pierden el brillo y donde antes resplandecía una nube de arcoíris, ahora solo queda negro.Negra mirada y negro corazón, negro dolor y amargo resentimiento. Entre todos los colores que se desvanecen entre los latidos de nuestro corazón siempre quedará el blanco, ese rayo de esperanza que nos permita pensar, aún en la más completa soledad, que a veces, los colores, vuelven.

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