Se acerca el fin, mas no tendremos miedo de aquello que está por llegar. Delante de nosotros se presenta un negro futuro del que debemos encargarnos. Hemos de darle luz con nuestros sueños y nuestras esperanzas, hemos de teñir de dorado y plateado cada nublado día, y cada momento de dolor inundarlo de toda la alegría que podamos encontrar en el fondo de los abismos que pueblan nuestro ser.
Ha pasado el tiempo y toca separarse, cada uno ha de coger su camino, mirar hacia delante sin volver la vista atrás, pues no podemos caminar hacia el futuro si nuestra mirada se haya anclada en un pasado, pasado mediocre que por miedo a la novedad, nos afanaremos en glorificar.
Cada nuevo día podrá ser un nuevo paso en falso, pero no debemos rendirnos ante la incertidumbre y el pesar. Queda mucho camino por delante, y a veces pensaremos en quedarnos quietos, dejar de luchar para no desandar todo lo logrado. El miedo atenazará nuestras palabras en el infinito de nuestra garganta, el temor nos impedirá tomar decisiones correctas, pues el miedo a equivocarse es un error y equivocarse puede ser un buen acierto. El tiempo ha pasado y se ha llevado todos estos años de repente, ahora, solos e indecisos ante la inmensidad del mundo, nos toca dar el primer paso.

Qué manera más maravillosa de decir verdades como puños... La verdad, ne gustaría saber algo de ti, dejame tu correo msn o via de contacto en mi blog:
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espero que te guste el mío también, aunque solo tenga poesía,
hasta pronto... (: