Todos tenemos en nuestro interior un poco de oscuridad, mezquindad, crueldad y cinismo que pugna por salir en todo momento. Algunos aprovechan para cebarse con sus más allegados, otros alcanzan sus metas alzándose sobre cualquier otro que las comparta, hay quienes cargan su amargura sobre hombros ajenos y también quienes apuntan con la flecha de su maldad a todo aquel que osa enfrentarse a él. Pero algunos, movidos por algún atisbo de bondad y por la poca educación que podamos haber recibido de esta pútrida y corrupta sociedad, descargamos nuestros pesares en palabras, en ciudades literarias, en mundos ficticios de prosa y verso en los cuales, sólo el ignorante, corre el peligro de perderse.

martes, 22 de diciembre de 2009

Genocidio


La escopeta que le apunta es amenazante, su actitud imita a sus dueños, que con sus ojos azules y verdes atraviesan con frías y crueles miradas a rostros ennegrecidos y desencajados por el sufrimiento. Recapitulemos:
Unos ojos grandes y saltones de color miel rodeados de unas finas cejas y acompañadas de unos preciosos rizos color azabache contemplan el estrépito, que desde el céntrico barrio de Berlín en el que se encuentra puede ver en las calles vecinas. Sus familiares, morenos , altos y delgados, de pelo oscuro y ojos profundos como la noche escuchan preocupados los pasos de muchas botas subir al galope las escaleras y lo que parece una breve pausa, resulta ser la organización del derribo de su puerta color verde oscuro, con un pomo color oro, que indica que son los habitantes mas ricos del edificio, por lo que viven en la planta mas alta. Entran con estrépito gritando improperios, palabras de desprecio. El viejo de la silla de ruedas es apelado a levantarse, ante su inherente incapacidad, el hombre que parece ser el general decide a sangre fría arrojarlo al vacío por la ventana mas cercana. Los ojos marrones que antes contemplaban el alboroto con preocupación contemplan ahora el negro abismo, la venda que le aprieta los ojos no le impide escuchar, como en pisos cercanos, la situación es similar y como es conducida con desprecio y vejación. El olor a humanidad se hace casi insoportable, por su capacidad matemática, cuenta que llevara encerrada en un habitáculo con las manos atadas y los ojos vendados la friolera de cinco días. De repente se oye un alboroto de gentío en los alrededores y uno montón de pasos que se acercan incesantes. Súbitamente unas voces nos gritan que nos apretemos, que renunciemos al mas mínimo espacio vital, para acoger a otras personas, que a juzgar por su caminar, eran como nosotros. Personas arrancadas a la fuerza de sus hogares, mientras cenaban tranquilamente, o mientras veían la televisión. Sin motivo alguno, sin decir el motivo de aquel furtivo arresto. Un ruido de motores ensordece nuestros oídos , a la vez que empezamos a notar un movimiento. Un aire suave se cuela entre lo que deben de ser rendijas entre tablones de madera de un cutre vagón de prisioneros. No sabemos nuestro destino, pero todos intuimos a que tipo de cárcel nos llevan, una de esas a la que al bajar unos guardias altos y rubios, de imponentes ojos azules en su mayoría te petrifican y te humillan con solo mirarte. La venda es retirada de los ojos marrones, y los sucios rizos color azabache se ensalzan para mostrar orgullo, ganas de sobrevivir, y mientras unas delicadas manos de violinista tocan el suelo empujadas por un guardia con ávido apetito sexual, la amenazante escopeta apunta directamente a esos ojos miel, de su boca sale un ¡No! y acto seguido, una rápida bala impacta en el centro de su frente, el resto de sus compañeros se dirige a la prisión de raza, ascendencia, una prisión de estupidez y discriminación injustificada, fruto de la mas pura y enfermiza obsesión de "pureza". El camino de grava culmina ante unas puertas de oscuro y triste metal coronados en su copa, por unas letras, que alimentan estúpidamente el espíritu de muchos soñadores: Arbeit macht frei."El trabajo nos hace libres"

2 comentarios:

  1. es oir hablar de este tema y ponerseme los pelos de punta, menuda gran injusticia, y pensar que todavía hoy hay gente que aunque sea de forma clandestina, sigue pensando lo bien que lo hicieron esos sin sangre..
    tengo que buscar un artículo genial, que nos pasara mi profesora de lengua, que fijo que te gusta.

    feliz navidad hadri! ;)

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  2. Mi nombre es judío. Mi apellido es mozárabe. Mi religión es una herejía griega de la ortodoxia judía, que a su vez era una herejía monoteísta egipcia. Cuento los minutos, las horas y los meses como los babilonios. El papel en que escribo es un invento chino, igual que los fuegos artificiales de mis fiestas y la pólvora de mis guerras. Mis genes íberos provienen del norte de África: mis antepasados también llegaron en pateras. Los números rojos de mi cuenta corriente están en cifras árabes, quizás copiadas de India. Unto el pan con tomate, un sabroso invento americano, igual que el tabaco, el chocolate o las humildes patatas. La música que prefiero es la de los hijos de esclavos africanos llevados a América por negreros catalanes andaluces u holandeses. Y mi apego a la vida lo comparto con toda la humanidad por igual.
    ¿Cuál es, entonces, mi cultura?


    JESÚS ROYO


    ahí tienes ;)

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